El American Council for an Energy-Efficient Economy (ACEEE) ha publicado su Informe Internacional de Eficiencia Energética 2025, que evalúa a los 25 países con mayor consumo energético en función de sus políticas y rendimiento
El resultado muestra avances limitados, con solo 4,5 puntos más que en 2022, alcanzando una media global de 53, según confirma su International Energy Efficiency Scorecard
España ocupa el quinto puesto, empatado con China, en el ranking de los países que más avanzan en materia de eficiencia energética
El American Council for an Energy-Efficient Economy (ACEEE) ha publicado su Informe Internacional de Eficiencia Energética 2025, que evalúa a los 25 países con mayor consumo energético en función de sus políticas y rendimiento. El resultado muestra avances limitados, con solo 4,5 puntos más que en 2022, alcanzando una media global de 53, según confirma su International Energy Efficiency Scorecard.
La Clasificación Internacional de Eficiencia Energética 2025 evalúa a los 25 países con mayor consumo energético según sus políticas y desempeño en eficiencia energética. El informe analiza su progreso en cuatro áreas: esfuerzos nacionales, edificios, industria y transporte. Cada país puede obtener hasta 25 puntos por sección, para un máximo de 100 puntos.
Desde la edición anterior en 2022, la puntuación media global aumentó solo 4,5 puntos, alcanzando 53 sobre 100, lo que indica que incluso las naciones líderes están muy por debajo de su potencial. Este avance limitado se produce a pesar de que más de 130 países —incluida la gran mayoría de los evaluados— se comprometieron en la conferencia climática de la ONU de 2023 a duplicar la tasa media anual global de mejora en eficiencia energética, pasando de alrededor del 2 % a más del 4 %.
Para acelerar el progreso, el informe recomienda que los países:
- adopten objetivos nacionales para ahorrar energía en todos los sectores,
- refuercen los códigos de edificación y estándares de electrodomésticos,
- exijan gestores energéticos y auditorías en instalaciones industriales grandes, y
- prioricen el transporte público, caminar y andar en bicicleta sobre el uso de vehículos privados.
Estas medidas pueden ayudar a las naciones a cumplir los objetivos climáticos, reducir costes para hogares y empresas, y construir sistemas energéticos más resilientes.
España destaca
Es de destacar que España ocupa el quinto puesto, empatado con China, en el ranking de los países que más avanzan en materia de eficiencia energética.
En el informe, España destaca por varios puntos clave:
- Top 5 mundial: Empata con China en la quinta posición con 72,5 puntos.
- Liderazgo en inversión: Es el país que más invierte en eficiencia energética por habitante (216 USD per cápita, unos 10.500 millones USD anuales).
- Fuerte apuesta en I+D: Ocupa el segundo lugar global en gasto en investigación y desarrollo (8,35 USD per cápita).
- Programas sociales y rurales: Sobresalen iniciativas como PREE y PREE 5000, que financian rehabilitación energética en zonas rurales y hogares vulnerables.
- Excelencia en edificios: Obtiene 22,5/25 en eficiencia de edificios, cumpliendo y superando las exigencias europeas.
Liderazgo europeo: Francia
Por segunda edición consecutiva, Francia ocupó el primer lugar. Obtuvo 85,5 puntos sobre un máximo posible de 100 y logró la puntuación más alta en los capítulos de industria y transporte. Completando los cinco primeros puestos se encuentran Alemania, Reino Unido, Italia y (empatados en la quinta posición) la República Popular China y España.
Las políticas de rehabilitación de edificios y los incentivos financieros para apoyar estas reformas pueden reducir sustancialmente el consumo energético de los edificios existentes. Sin embargo, solo cuatro países (Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido) cuentan con códigos que exigen mejoras energéticamente eficientes en las renovaciones de edificios residenciales y comerciales, y ofrecen incentivos financieros para dichas reformas.
El International Energy Efficiency Scorecard 2025 de ACEEE revela una realidad contundente: solo Europa alcanza resultados destacados, mientras la mayoría de las grandes economías quedan rezagadas en sectores clave como el transporte. España emerge como un caso ejemplar por su inversión sostenida, sus redes de apoyo social y políticas robustas en edificios. Sin embargo, el informe alerta de la urgencia de redoblar esfuerzos si se desea acelerar la transición energética y cumplir con compromisos climáticos globales.
Puedes consultar el informe completo en el siguiente ENLACE.
